5/8 OBJETIVO: TU FOCO

«No hay viento favorable para barco que navega sin rumbo» decía Séneca. Porque si emprendes un viaje sin destino nunca llegarás; cuando hay un punto fijo, aunque el viento sople en contra, podrás tardar más pero alcanzas la meta. Tu mente actuará como un GPS buscando rutas alternativas ante los contratiempos.

El secreto está en no apartar la vista del objetivo. Como cuando aprendíamos a montar en bici, si veíamos un árbol y lo mirábamos despavoridos, en vez de esquivarlo, nos dábamos de narices contra él. En cambio, si apartábamos la mirada, nos dirigíamos hacia otro lado sorteando el obstáculo sin apenas esfuerzo. No te fijes en el problema, céntrate en la solución porque es ahí donde quieres estar. Según Einstein «ningún problema puede ser resuelto en el mismo plano de pensamiento en el que fue creado».

Los problemas se magnifican cuando nos enfocamos en ellos. Igual que el telescopio, la lente muestra nítida la imagen a captar y, el resto, en segundo plano, desenfocado. Es así de sencillo: basta con dirigir la mirada a la meta, poner el foco en nuestro objetivo. Una vez el emprendedor tiene claridad (por quéquépara qué y cómo) sólo tiene que seguir el foco, como el barco de Séneca que sigue el faro al navegar.

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