6/8 LA RELACIÓN CON EL DINERO

Las creencias limitantes acerca del dinero (puedes verlas aquí) implantan en nuestra mente programas mentales que condicionan nuestra conducta con determinados patrones de actuación que nos hacen tener una mala economía. Para mejorar nuestras finanzas debemos relacionarnos con el dinero de forma sana, lo que nos permitirá dar un paso más en la relación (para aumentar beneficios, conseguir un aumento, encontrar más fuentes de ingresos, etc.).

Observa la siguiente imagen:

Si te pregunto ¿de dónde ha salido todo este dinero?, ¿tú que me respondes?. Probablemente me digas que son las comisiones por corrupción, que corresponde a un alijo incautado, o cualquier otra suposición basada en que se trata de dinero negro. Porque en contadas ocasiones pensamos que son los ahorros de toda una vida, por ejemplo.

Y este es el problema: asociamos la gran cantidad de dinero a negocios sucios. Pero estos fajos de billetes también puede ser «la justa consecuencia del trabajo bien hecho». He aquí la definición de dinero.

El dinero no es otra cosa que la sana consecuencia del trabajo bien hecho. Si bien es cierto que también se puede conseguir dinero atracando un banco, esta forma no conlleva una sana relación con el dinero y nunca permitirá poseer un negocio altamente lucrativo, se entiende.

Para convertir nuestro negocio en una fuente inagotable de ingresos debemos poner todos nuestros esfuerzos en el trabajo bien hecho ya que el dinero es únicamente la sana consecuencia. Lo que pasa es que si no mejoramos previamente nuestra relación con el dinero, no funciona.

Reflexiona sobre cómo te comportas con él, existen unos arquetipos del dinero que nos pueden ayudar a identificarnos:

  • El niño: deja su economía en manos de otra persona que decide por él.
  • El quejica: nunca llega a final de mes y siempre culpa a los demás.
  • El sufridor: se preocupa siempre por la economía de los demás para que necesiten de él porque es controlador.
  • El luchador: le apasionan las finanzas y solamente emplea el dinero para invertir.
  • El vividor: fácilmente consigue dinero y se lo gasta invitando a todos porque vive el momento.
  • El bohemio: es espiritual y no quiere saber nada del dinero por considerarlo material.
  • El mandamás: es sumamente materialista y capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
  • El equilibrista: es materialista y espiritual en equilibrio, muy poderoso y altruista a la vez. No le gusta el dinero en sí sino lo que conlleva.

El «equilibrista» es el arquetipo ideal ¿cuál es el tuyo?

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